Cómo realizar una evaluación efectiva en e-learning Algunas claves a la hora de confeccionar una evaluación elearning

Hablamos muchas veces de las piezas fundamentales de un curso elearning, de los datos que tenemos que cuidar, de como se pueden crear entornos formativos más amigables, pero… hay una pieza fundamental de cualquier curso que es la que, en muchos casos, da el resultado del esfuerzo del alumno.
Todos los detalles de este plan de evaluación se recogen en un documento fundamental en cualquier curso: la guía didáctica. Esta evaluación se basa en varias fases:

1. Fase del diseño del plan de evaluación

Creación de un curso elearning teniendo en cuenta al alumnoLo primero que debemos hacer es definir cual es nuestro plan para realizar la evaluación. En este apartado, hay una serie de dimensiones que se deben tener en cuenta:
  • Métricas para realizar la evaluación
  • Planificación y tiempos de evaluación
  • Actividades para estudiantes

2. Fase de recopilación de la información

Esta es la clave: ¿Cómo vamos a recopilar la información de la actividad? En este punto, es importante tener en cuenta los criterios de la evaluación, las fuentes y las herramientas o técnicas con las que recoger la información. Así que, en este punto, disponer de la información más apropiada y adecuada.

3. Fase de toma de decisiones

Tras la valoración de la forma en la que se extrae la información, es importante determinar la calificación del alumnado. Así, es necesario realizar una evaluación efectiva. El sistema más extendido es el European Credit Transfer System (ECTS) según los puntos obtenidos en una escala de 0 a 100. La mayor parte de las plataformas soportan este sistema y funcionan con esta puntuación.

Una vez pasadas estas fases y tomadas las decisiones oportunas, llega la hora de comenzar la operativa. La primera pregunta está clara ¿qué tipo de evaluación queremos llevar a cabo? Normalmente lo más común es realizar una evaluación con preguntas y respuestas. Este es el formato más tradicional, pero actualmente se buscan nuevas soluciones y nuevos recursos.

Casos prácticos

En muchas ocasiones, el cliente nos solicita que los alumnos tengan que presentar un caso práctico o un ejemplo sobre un tema. Es una de las formas de evaluación más utilizadas. Permite plasmar de una forma muy práctica los contenidos aprendidos en la teoría. Además, esta opción permite mostrar contenidos de formas muy diferentes: puede plantearse una situación y el usuario tiene que solucionarlo o puede que se le presenten diferentes respuestas según sus actuaciones.

Gamificación

Los alumnos tienen que enfrentarse a un quizz o un juego en el que hay algo más importante que las respuestas de las preguntas, si no también la forma en la que estas interactúan con los alumnos. Es un sistema muy novedoso y que añade una variable más a la evaluación, permite a los alumnos tener que enfrentarse al tiempo o a la competición. Una iniciativa muy interesante.

Implementar preguntas dentro del contenido

Tal vez no sea necesario realizar una evaluación final. Si no que se pueden realizar preguntas mientras el alumno va viendo el contenido. Es una forma de mantener su atención muy útil y muy utilizada.

Completar un proceso y validarlo

Si hay un proceso que se esté aprendiendo, puede ser interesante completarlo y que eso se pueda validar en el curso. Es otra iniciativa que puede llevarse a cabo y que solucionase las necesidades formativas del alumno.

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